Hacia un régimen post-Kioto

Actualizado: 13 ago

(Publicado inicialmente en ClimaTip)

El 4to reporte de evaluación del IPCC (IPCC 2007) fue un baño de realidad para muchos. Este no solo confirma la veracidad del impacto humano sobre el sistema climático al separar la tendencia climática natural de la generada por las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de las actividades humanas, sino que al mismo tiempo lanza una nueva generación de escenarios socioeconómicos orientados a visualizar la estrategia global para la contracción de la curva de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)[1]. La conferencia de Bali en el 2007 fue única, en el sentido de que esta empieza a generar la trayectoria de negociaciones y acuerdos necesarios para establecer un acuerdo post Kioto, pero también desde el punto de vista de que esta trayectoria es puesta de en un marco coherente y comprensivo denominado la ruta de Bali. Este establece que los avances de la negociación deben darse simultáneamente en 4 ámbitos íntimamente ligados: mitigación, adaptación transferencia tecnológica y financiamiento. Al mismo tiempo estos acuerdos deben darse en dos ámbitos: en el ámbito jurídico de la Convención y en el ámbito jurídico marcado por el protocolo de Kioto. El reporte de Stern (Stern 2006) presentado un año antes durante la conferencia de Nairobi ha puesto un claro acento sobre la economía del cambio climático y el costo de no hacer nada que podría generar daños iguales al 20% del PIB mundial.

Esta triada de documentos ha marcado las negociaciones hasta Copenhague y lo seguirá haciendo hasta llegar a un marco legal coherente que defina el régimen Post Kioto. Mucho se ha hablado de Copenhague, no es para menos, la reunión ha estado marcada por la visita de más unos 100 jefes de Estado, entre los cuales se encontraban varios presidentes latinoamericanos a parte de varios jefes de Estado de la Comunidad Europea, EEUU, Japón y los países emergentes (Brasil, India China y Sudáfrica), presidente de países en vías de desarrollo, Africa y los Pequeños países insulares. Por otra parte la reunión ha estado rodeada de un sinnúmero de reuniones informales, eventos paralelos de la comunidad científica, la sociedad civil internacional y las empresas transnacionales, solo para mencionar a algunos de los principales actores de esta negociación, reuniones que se llevaron a cabo durante todo el año 2009 incluyendo las mismas semanas de la conferencia en diciembre de 2009.

Copenhague ha estado marcada por una gran expectativa en torno a un acuerdo que defina el régimen Post Kioto, las señales que EEUU pueda dar para establecer este régimen y cuál debería ser la participación de China y de otras economías emergentes en este régimen. Pero por otra parte por una coyuntura marcada por la crisis financiera internacional. Desde la cumbre de Washington y otras dos cumbres más durante el 2009, el G20 ha empezado a consolidarse como el nuevo grupo encargado de abordar temas centrales del destino social, económico y ambiental de la humanidad. La agenda de cambio climático no ha estado separada de este proceso y ha sido elemento central de las discusiones de las reuniones del G20 antes mencionadas.

Una decisión fuerte en